Ayer, tal y como teniamos previsto fuimos a la playa (si se puede llamar asi).
Todo empezaba mal. Cogimos un bus (muy caro) a Sounio. Tras una hora y media de viaje, por fin llegamos al sitio del que tan bien nos habian hablado. Unas nubes increiblemente densas sobre nuestras cabezas. No veiamos playa por ningun lado, estabamos en medio de la montanya. Al poco rato vimos a chicas que venian mojadas y en bikini de abajo de la carretera donde nos habia dejado el autocar, asi que decidimos emprender la marcha. Una vez llegamos a la playa, nos encontramos con una reja enfrente de nuestras narices (la playa era de pago). El unico trozo gratis estaba mal cuidado, lleno de algas y al lado de unos escandalosos veinteanyeros. Decidimos uir.
Fuimos al otro lado de la montanya (se veian unas rocas muy apetecibles con un agua bastante cristalina). Descubrimos que habia un caminito de tierra y rocas que bajaba hasta el lugar que habiamos elegido para pasar el dia (fuera de la multitud de gente). Una vez abajo vimos que se trataba de una calita ita (muy pequenya con piedrecitas finas). El agua cristalina. Las rocas rodeandonos y nosotras tumbadas en las toallas, con toda la cala para nosotras. De vez en cuando iba viniendo algun nudista o alguna parejita de abuelos (se daban un chapuzon y se volvian a ir). La temperatura del agua era ideal. Ni muy caliente ni fria. Estaria el agua a unos 25 grados o quizas mas. No se notaba un cambio brusco de temperatura en el cuerpo. Despues de seis horas expuestas, el sol nos cogio bastante (pese a que nos habiamos puesto crema varias veces). Esta manyana, despues de habernos hidratado bien la piel antes de irnos a dormir, hemos amanecido todas morenas.
Lo que pintaba un dia horrible resulto ser uno de los mejores dias.
Hoy cambiamos de hotel. Seguramente iremos al museo de la guerra y luego improvisaremos.